¿Qué necesito para ser feliz?

por Jesus Sanchez Cazo
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Todos y cada uno de nosotros tenemos como gran objetivo en la vida y durante el transcurso de los años, el sentir el reconfortante sentimiento de la felicidad, y aunque seamos conscientes de que esa sensación no es perenne ni constante, durante todas las etapas en las que nos vamos inmiscuyendo, nuestras acciones las encaminamos a encontrar esa ansiada felicidad.

Séneca (4 a.C.- 65 d.C. ), hacía referencia a la ceguera de la humanidad a la hora de buscar la felicidad, manifestando que no llegaban a apreciar, que mientras más la buscan, más se alejan de ella, dejando ver que la felicidad es simplemente el hecho de no tener que buscarla.

¿Todos necesitamos lo mismo para ser feliz?

En el desarrollo de cada persona, hay múltiples factores influyentes en las necesidades que cada individuo requiere cubrir para no ir en busca de la apreciada felicidad de la que hablaba Séneca, con el fin de poder disfrutarla, tales como la influencia genética, el aprendizaje en el desarrollo, la cognición individual y los conceptos culturales y relaciones sociales.

Abraham MASLOW, psicólogo estadounidense del siglo XX, pionero entre otros de la corriente humanista dentro de los estudios de esta ciencia, planteó una teoría conocida como “la pirámide de Maslow”, que organizaba en cinco plantas o fases las necesidades a cubrir por los humanos, en la que una vez cubierta una de las fases, surge la necesidad de cubrir la siguiente.

piramide de Maslow
Pirámide de Maslow

En el lugar más básico y como primera prioridad para cualquier persona se encuentran las necesidades básicas de supervivencia y existencia, tales como comer, dormir, beber, o tener relaciones sexuales.

 En segundo lugar, tras tener cubiertas estas necesidades básicas, los seres humanos intentamos completar la fase de seguridad y estabilidad que nos proporciona el tener una buena situación laboral, una vivienda segura y confortable o una buena salud que nos permita desarrollar nuestros proyectos e inquietudes.

A continuación, las necesidades son más del tipo afectiva, como unas buenas amistades, unas buenas relaciones laborales o la suficiente intimidad en nuestras relaciones sexuales que puedan ayudarnos a conocer cómo funciona nuestra sexualidad.

En la penúltima planta de esta pirámide, se encuentra la necesidad de reconocimiento, respeto y confianza que podamos tener de cara a los demás miembros de nuestra sociedad, ya sea por logros personales o con productos materiales.

Y por último, llega la fase del autoconocimiento y la autorrealización personal en el que toman fuerte relevancia los conceptos morales e íntegros.

Algunos psicólogos manifiestan que no es necesario el cubrir una fase para intentar llegar a la siguiente, pero casi coinciden en los conceptos básicos de como requerimos cubrir nuestras necesidades, pero como hemos indicado antes, cada individuo es una mezcla de factores que como resultado genera la personalidad de cada ser.

Como ser independiente y exclusivo, solo cada sujeto puede saber en qué momento tiene cubierta las necesidades que le proporcionan la felicidad, y que posiblemente, si no disfrutamos de esa sensación hay que hacer revisión de donde puede estar esa carencia y una vez la tengamos localizada, trabajar para subsanarla con el fin de ser lo más feliz posible.

Si te ha gustado este articulo seguro que también te interesará nuestro Decálogo de la felicidad

Artículo escrito por D.Jesus Sanchez Cazo ( Universidad de Psicología de Sevilla, UNED )

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